Botta
Licha
Miller
Presno
Rivas
Rossi |
Fernando Botta
Anécdotas de Consultorio
Anécdota
1
Una vez me llamaron a un domicilio
por un paciente desconocido para mi.
Al llegar encuentro una señora de 50 años aproximadamente que era la esposa
del paciente. Este tenía 82 años y lo vi en la cama, muy mal estado general,
con un suero intravenoso y no respondía a mi interrogatorio por lo que
le pedí a la señora que me contara que sucedía con el paciente, por qué
está con suero etc. Ella respondió: " sufre de vejez prematura"
Anécdota
2
Una vez concurre a mi consulta
una adolescente, muy pequeña, de aspecto casi de niña, le pregunté la
edad y me contesta que tiene 15 años.
-¿Qué te sucede ?
-Mire Dr.,. vengo por que no puedo quedar embarazada.
Imaginen mi asombro frente a esa consulta por lo que le requerí el motivo
de su ansiedad a lo que contestó: "tengo mucha vergüenza por que mis tres
hermanas han quedado embarazadas a los 13 años y no puede ser que yo con
15 siga sin tener hijos ".
No se si es para reír o llorar pero es realidad.
Anécdota
3
Una vez concurren a mi consulta
un hombre de 43 años acompañado de su esposa la cual dominaba la situación.
El hombre se hallaba muy apocado, casi no hablaba y según la señora debía
hacerse un chequeo por que tenía poco apetito, dormía mal y había abandonado
sus actividades habituales.
Del interrogatorio y del examen físico no aparecía ningún otro dato orientador.
Con la sensación de que había algo que se me escapaba y pensando que ya
surgiría procedí a pedirle al paciente unos exámenes de valoración general.
A la siguiente consulta vuelven los dos, el hombre lucía tenso, nervioso,
tembloroso, era evidente que se sentía incomodo y mal y la esposa seguía
dominando todo el manejo situacional.
Miré los análisis, que eran normales y le pregunté al hombre si quería
que la señora saliera así conversábamos tranquilos a lo que el respondió:
" No es necesario, yo ya no aguanto mas y voy a decir claramente lo que
me sucede".
Luego de una breve pausa en la cual me imaginé que narraría problemas
laborales o con su esposa el hombre dijo: " Me abandonó mi novio Claudio
".
Anécdota
4
Una vez concurre una señora
joven, de unos 35 años de edad. Me entrega un análisis de laboratorio.
Como yo no la había visto nunca antes de abrir el análisis le pregunté
que le sucedía, por que le habían pedido ese análisis.
Ella me contestó que lo abriera primero, le dijera el resultado que luego
me explicaría.
Dado que la situación no me gustaba y para evitar conflictos, en vez de
insistir con el interrogatorio de los síntomas abrí el exámen.
Este era un análisis de orina, totalmente normal y así se lo manifesté
a la señora a lo que ella respondió. " Yo sabía, nadie me cree y todos
me mienten".
Imaginen mi sorpresa ante esa afirmación, le pregunté en que le había
mentido y que me dijera sus síntomas de una buena vez para poder atenderla
y entonces contestó. "Nadie me cree, por eso pedí para hacerme ese análisis
de orina, por que yo orino cucarachas, moscas, lombrices y hormigas y
todos dicen que yo miento, hasta los del laboratorio."
Anécdota
5
Hace un tiempo atendí a un
hombre de campo de unos 50 años de edad, típico como todos los campesinos
del mundo, parco, reticente como sintiéndose inferior frente a un hombre
de ciudad y encima médico.
Venía a consultar por segunda vez por un dolor de oídos, en la primera
lo había visto otro médico hacía tres días.
Me mostró una caja de supositorios que le había sido indicada y me dijo:
" Son demasiado grandes y tengo que partirlos con un cuchillo para ponérmelos
y se me salen, además cada vez estoy peor".
Imaginen mis pensamientos viendo al hombre colocándose un supositorio
fragmentado, además pensé que decía que eran muy grandes por que sentía
su "masculinidad " herida. Mientras estaba pensando eso el hombre me dice
"¿Quiere ver cómo me quedan?".
Ahí me di cuenta que algo andaba mal y le pregunté:
- "¿Dónde se pone Ud. los supositorios?"
Respondió: - " En el oído, ¿dónde mas me lo voy a poner? "
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