Botta
Licha
Miller
Presno
Rivas
Rossi
Fernando Botta

Anécdotas de Consultorio

Anécdota 6

Esta anécdota real y personal (como todas las narradas) es para que vean que no siempre es el paciente es el causante de lo tragicómico.
Hace unos años me desempeñaba en el Servicio de Urgencias a domicilio que, en general y por suerte, mas que llamados de urgencia se atendían todo tipo de consultas con lo cual la rutina hace que uno no se preocupara mayormente al salir a la calle, es decir que no hay mayor ansiedad ni preparativos,además cuando es algo serio siempre se nos advertía.
En ese contexto viene el chofer y me dice que hay un llamado por lo que salimos enseguida, como era usual , y yo no le pregunté (ni él me dijo) cuál era el motivo de consulta, por lo que llegué al domicilio pensando en una consulta mas.
Ya al llegar me llamó un poco la atención ver la puerta de calle abierta y mucha gente en el interior de la casa, entramos, dije buenas noches y me condujeron al dormitorio.
Apenas se oían algunos murmullos . Procedí a sentarme en una silla dispuesta al lado de la cabecera de la cama.
Miré al enfermo, un anciano muy pálido, quieto, de ojos cerrados, con un suero intravenoso colocado. Como me pareció que el anciano por su estado no me iba a dar datos sobre su enfermedad ni por que llamaban a la urgencia en vez de a su médico tratante me di vuelta y le pregunté a las tres personas que estaban en la habitación :
- " ¿Qué le sucede al señor?".
Nadie respondió y se miraron entre ellos con cara de asombro e indignación a la vez, y como yo no entendía nada volví a preguntar que le sucedía al señor y que alguien me explicara por favor para poder atenderlo.
Entonces uno de ellos me dijo:
- " Dr. nosotros llamamos para que constate la defunción ".
En ese momento no sabía ni que responder y ahí me di cuenta que ellos suponían que yo sabía que venía a ver una persona fallecida ; ¡ y yo que estaba ignorante del hecho actuando como si estuviera realizando una consulta!. Por suerte comprendieron la confusión.

Anécdota 7

Seguimos con el tema de los supositorios pero, no sean mal pensados, es pura casualidad, nada a propósito.
Había una enfermera que sufría de jaquecas y lumbalgias que siempre estaba pidiendo a los médicos recetas de supositorios analgésicos y todos le dábamos por que realmente la mujer sufría y además tratábamos de tener el mínimo contacto con ella ( por aquello de la mala empatía y ella misma era insufrible).
Conversando surgió el tema del consumo de supositorios que tenía registrado en la farmacia e hicimos el siguiente cálculo:
4 supositorios en promedio diario
3 centímetros cada supositorio
12 centímetros por día
3.6 metros por mes
43.2 metros por año de supositorios

La misma cuenta en gramos:
10 gr. cada supositorio
40 gr. por día
1.2 k por mes
14.4 k por año de supositorios
¡¡ Después dicen que no hay cuerpo que aguante!!

Anécdota 8

Don Francisco era un paciente anciano, de unos 80 años de edad, archiconocido por la frecuencia que consultaba, con solo decir su nombre ya todos sabíamos sus enfermedades las cuales permanentemente se descompensaban.
Su carácter era muy difícil, una persona de esas agresivas, desconformes, que siempre hallaban algo mal y no era muy querido por las enfermeras dadas sus exigencias.
Su esposa, también anciana lucía muy sobrecargada por su cuidado y era la que se ocupaba de moderar sus exigencias.
Entre otras patologías sufría de una insuficiencia cardíaca prácticamente terminal, con múltiples episodios de edema agudo de pulmón, es decir una falla del corazón que se manifiesta por intensa fatiga y sed de aire.
Un día, estando yo de guardia lo traen , precisamente con un edema agudo de pulmón , rápidamente hicimos el diagnóstico e iniciamos el tratamiento, que entre otras medidas, implica colocar oxígeno con una máscara facial.
Como Uds. sabrán el oxígeno es pasado por un frasco lavador que contiene agua o suero para humedecerlo y que no reseque las vías respiratorias.
Me senté a escribir la historia y las indicaciones y lo escuchaba quejarse como siempre y a las enfermeras que le decían que ya se iba a aliviar , que tuviera paciencia.
En un momento me llamó la atención el tono de voz que usó Don Francisco, casi era un grito diciendo:
-" ¡ Me ahogo, me ahogo..!"
Simultáneamente oigo a una enfermera decirle:
- " Si, ya sabemos que te ahogás, y se te va a pasar,aguantate un poco viejito".
Como no me gustó la manera que le habló la enfermera y era muy apremiante el clamor del paciente, dejé de escribir y levanté la vista para ver que sucedía y apreciar su estado y ahí comprendí inmediatamente: ¡ El oxígeno en su pasaje por el frasco lavador arrastraba una corriente del liquido que venía a través de la máscara a dar directamente en la nariz del anciano ahogándolo realmente!
Estaba el pobre absolutamente empapado del liquido que caía de su cara y la enfermera no se había percatado. Solucionado el inconveniente técnico Don Francisco se recuperó rápidamente y dijo :
- " ¡ No alcanza que uno venga ahogándose por que le falla el corazón que aquí terminan completándolo de ahogar a uno!"

Anécdota 9

Cierto día concurre a consulta un señor de 65 años de edad, diabético, hipertenso, fumador,insuficiente cardíaco y bronquítico crónico.
Tanta enfermedad junta y en una persona que no se cuida ni realiza los tratamientos habían realizado estragos en su cuerpo, su situación funcional era muy mala.
El buen señor venía a consultar por que desde hacía un tiempo su potencia sexual había ido disminuyendo hasta hacerse nula. En otras palabras; estaba impotente.
Luego de evaluado el paciente llegamos a la conclusión que su impotencia no tenía otra solución que el implante de una prótesis peniana, cosa que el paciente rehuía tanto por el riesgo quirúrgico como por su costo.
Como él no entendía que no se solucionaba su problema con píldoras,( que era lo que quería), y eso que en aquella época ni se hablaba del viagra, decidimos tratar de convencerlo que su vida genitalmente activa ya era historia, que en la vida habían etapas, que en la pareja no todo era la penetración y que habían muchas maneras de demostrar cariño a la esposa sin necesidad de una relación sexual, que su señora comprendería su imposibilidad física y seguramente conversando con ella tendrían un entendimiento en el tema.
Al tiempo vuelve el paciente a controlarse de sus enfermedades y le pregunté como andaba el problema a lo que me respondió:
-" Ah! eso..... dice mi esposa que esas chanchadas las haga ud. con la suya!!!".

Anécdota 10

Frases escritas por médicos en las historias clínicas
Estos son horrores que he hallado, espero que los pacientes nunca se enteren por que en ese caso ¿qué explicación les damos?
-Parece una momia por lo dura que está.
-Vive acosada por sus papitos tan " perfectos que son ellos".
-Trae un sorete en un bollón.
-No la soporto mas!
-Es insoportable, consulta todos los días!.
-¡Impertinente! Quiere que haga lo que a ella se le antoja.
-¡Tiene un S.G.P. ! (Nota: Síndrome Garcho Privo = falta de pene en una mujer en lunfardo médico)
-90 años y está orgullosa de ser virgen ¿para que le sirve?
-Dice que es virgen pero está desesperada por dejar de serlo.
-Es re-puto y casado.
-Hace lo que quiere, no se para que viene. -Espero que no venga mas,ojalá cambie de médico. -Pase al Dr.XXX : ¡Buen provecho! -Siempre viene por lo mismo. -Trae la lista de los medicamentos, la yerba, la carne, el azúcar,etc. -Solicita pase a .... ¡qué sea feliz! -En el estado que está no se que quiere que le haga...
-¡Socorro! Otra vez viene!
-De tan fea que es asusta.
-¡Auxilio! Trae una lista con quince sintomas.
-Tiene impotencia, también ¡Con esa esposa...!
No se si esto es para reír o para llorar pero son anécdotas y como tales las transcribo,

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