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Rasgos biográficos de Artigas en el Paraguay
Daniel Hammerly Dupuy - Lagomarsino - Montevideo 1949

Distinciones a Artigas por el Presidente del Paraguay

Cuando feneció el período del mandato de los Cónsules fue convocado un Congreso General que debía reunirse el 13 de marzo de 1844. Los 300 delegados eligieron por aclamación a Carlos Antonio López como Presidente de la República del Paraguay.

Don Carlos López profesaba admiración por Artigas por cuya salud se interesó de un modo especial a partir de 1844 según consta por varias notas en las que interroga al comandante Gauto sobre el particular. El 21 de marzo del año 1845, el Presidente del Paraguay firmó el siguiente
oficio por medio del cual lo distinguía a Artigas al invitarlo para un cargo público, mientras el anciano se encontraba en Curuguaty, a cuyo comandante iba dirigida la nota:

"Tan luego como reciba V. esta orden hará llamar a don José Artigas y le dirá que me he acordado de él para instructor de un ejército de la República."

"Le hago este propio a fin de saber si el estado de su salud y su edad le permitían aceptar el cargo en la inteligencia de que si él se allanare a prestar ese servicio a la República le proporcionará Vd. todos los auxilios necesarios a fin de que venga a la brevedad posible."

"Cualquiera sea el resultado me avisará Vd. inmediatamente."

(Este documento así como la nota del 28 de marzo de 1845, modifica la hipótesis presentada por Pedro Lamy Dupuy, al suponer que Artigas había vivido en Maorá, a diez kilómetros de Asunción, entre los años 1841 a 1845. Esto no invalida, sin embargo, los testimonios de los pobladores de esa región que indicaron que Artigas había vivido en esa zona, según lo indica Lamy Dupuy en su obra "Artigas en el cautiverio". A esa época corresponderían algunas de las informaciones publicadas en 1860 por Isidoro de María cuya hermana estaba casada con el hijo de Artigas.)

Los ochenta años del patriarca no eran, ciertamente, para que se hiciera cargo de un ejército a pesar de la vivacidad de Artigas que estaba a un lustro de su muerte. El Presidente del Paraguay quiso conocerlo a Artigas y protegerlo durante sus últimos años y de ese modo lo hizo
descender hasta los alrededores de Asunción en vista de que "el general Artigas no amaba las ciudades y aún en su vejez quería la libertad de los campos, la expansión de los horizontes, la vida de su juventud; en consecuencia fue acomodado en una chacra en la vecindad de esta Capital".

Se ignora la fecha de la llegada de Artigas a los suburbios de Asunción aunque es probable que haya realizado ese viaje en el mes de abril de 1845 cuando apareció el primer número del periódico "El Paraguayo Independiente".

Cuando Artigas salió de Curuguaty, lo hizo acompañado por un oficial y dos soldados, y en compañía de su fiel servidor Joaquín Lenzina. Mientras se construía la casa que le iba a destinar el Presidente en su quinta en Ybiray, el patriarca se alojó en la casa-quinta de Pedro
Guillermo Pérez, amanuense de Carlos López, en Manorá, donde se granjeó la amistad de Manuel Joaquín Rodríguez, Alcalde de Postas, quien recogió interesantes recuerdos de Artigas. Durante ese período visitaba con frecuencia al Presidente. "Siempre me pide - decía Artigas - que le hable de los hechos en que tomé parte".

El Presidente del Paraguay tenía una quinta de grandes dimensiones junto al río Paraguay, en el lugar conocido por el nombre de Ybiray, a siete kilómetros de Asunción. En ese lugar de extraordinaria hermosura por el terreno ondulado cubierto de bosques de gran parte de su extensión, se erigieron dos casas. Una de ellas servía de residencia veraniega del
Presidente, donde pasaba casi todos los domingos, y la otra fue ocupada por una de sus hijas al casarse con el Dr. Pedra.

La casa que construyó para Artigas y su ayudante se hallaba entre el manantial conocido con el nombre de "Icuá López" y la Casa Alta. No se trataba simplemente de un rancho sino de una casa bien construida con cimientos en los cuales abundan las piedras basálticas de color rojo.

(La mayor parte de las informaciones referentes a los últimos años de la vida de Artigas, obtenidas por el autor fuera de los documentos proceden de los datos proporcionados por Juan León, hijo natural de Francisco Solano López, a quien el Presidente llamaba "López chico". En su
condición de criado de la familia López ese niño llevaba las comidas, las golosinas y el agua a Artigas con quién salía a pasear con mucha frecuencia. Juan León Benítez falleció a la edad de 103 años, en el año 1945, pero las informaciones fueron recogidas por el autor a partir de
1928 y en el curso de numerosos viajes al Paraguay. La ubicación de la casa de Artigas en Ybiray resultó un enigma difícil de resolver, porque había que depender del testimonio de un niño que, anciano ya, no podía señalar los vestigios. El problema quedó resuelto al encontrar personas
que indicaron el lugar donde se hallaba la casa de Artigas a fines del siglo pasado, al descubrir la misma en un plano firmado en el año 1892, además de exhumar piedras de los cimientos en el lugar indicado, en el mes de mayo de 1948. Una de esas piedras fue donada por el autor el 22
de setiembre del año en curso al Museo Histórico Nacional de Montevideo).

El Presidente del Paraguay lo trataba a Artigas de un modo muy cordial, enviándole todo lo necesario para su subsistencia. Artigas, a pesar de lo avanzado de su edad, iba y venía con su Morito a Asunción para visitar a Da. Juana Pabla Carrillo, esposa del Primer Magistrado, cuyos
hijos, Francisco Solano, Venancio, Benigno, Inocencia y Rafaela, se mostraban siempre amigables con el patriarca de Ybiray. La familia López siempre se empeñaba en festejar con alegría los cumpleaños de Artigas, en cuyo semblante resplandecía una mirada franca y despejada.

La vida de Artigas en Ybiray se desarrollaba en un ambiente tranquilo, en medio de las galas de la naturaleza. Cerca de su casa había un curupical que no daba mucha sombra y prefería hacer la siesta debajo de un umbroso tarumá o del histórico ybyrapitá.

Cuando iba a la orilla del río Paraguay, se recostaba junto a un añoso ybiray, con excepción de los meses de diciembre y enero porque es uno de los árboles que "lloran" en esa época. Artigas, el amigo de la libertad y de la democracia de los pueblos, mientras estuvo en Curuguaty fue el
amigo de los pobres y de los niños a los cuales les daba muchos consejos en forma de relatos que ejemplificaban lo que deseaba enseñarle.